El ácido hialurónico es una sustancia que se encuentra en numerosos tejidos de nuestro cuerpo. Es un constituyente natural de la dermis que desempeña un papel importante en la hidratación y elasticidad de la piel. Como si se tratara de  una “esponja molecular” tiene la capacidad de retener 1000 veces su peso en agua por lo que tiene un papel fundamental en los procesos de regeneración, reconstrucción y comunicación celular.

La cantidad de ácido hialurónico va disminuyendo con la edad debido al Sol, la contaminación y los radicales libres. El organismo, al no tener capacidad para reponerlo, hace que la piel pierda densidad, se reseque y aumenten las arrugas. Actualmente hay diferentes métodos para compensar esta pérdida.

Tratamientos estéticos

Aunque el ácido hialurónico fue descubierto mucho antes, su uso en cosmética empezó a mediados de los años 90. La principal aplicación en los tratamientos de belleza se debe a la propiedad de aumentar el volumen e hidratación de la piel por lo que es una plataforma ideal como base a cualquier tratamiento anti-edad.